El otro día, leyendo sobre la amenaza nuclear que Corea del Norte es, y pensando en el problema con Irán y su búsqueda de armamento nuclear, me puse a pensar un poquito, y me di cuenta de lo factible que es que, dentro de un futuro a largo plazo (2 o 3 décadas) cualquier matado se pueda fabricar su bomba atómica en casa. (Entiéndase la expresión, ni tu, ni yo, pero sí un grupo terrorista con recursos y dinero, una república bananera o… incluso él!:).

Y es que uno de las consecuencias del avance de la tecnología es que, se puede lograr lo mismo, con muchísimos menos recursos que hace 50 años. El disco duro de mi ordenador es varias miles de veces mas grande que el de la nave espacial que aterrizó en la luna. El procesador de mi smartphone es mucho mas potente que el del balón nuclear americano de los 80. Y eso hace qué, lo que fue un hito de la ciencia en los años 40 (la creación en el proyecto Manhattan de la bomba atómica), sea ahora mucho mas sencillo, y pueda ser dentro de X años casi un experimento de estudiantes de postgrado. Miedito da, y mucho.

Ejemplos, un millón. Siempre digo que tanta parafernalia con la seguridad en los aeropuertos es una tontería. No te dejan pasar ni unas tijeras para cortarte las uñas, cuando si realmente quieres liarla, lo único que tienes que hacer es comprarte un magnífico cuchillo de cerámica en el carrefour de la esquina.
Y el último, que también se las trae, y por el que me he decidido a escribir el post, es el de fabricarse en casa, con un coste inferior a 6000 €, una pistola de plástico totalmente funcional y letal, gracias a las impresoras 3D. Eso hoy, porque de aquí a un lustro, no van a costar ni 500. Palabrita de Mou.
Cosas que tiene el progreso. ¡Qué se le va a hacer!
Sacamos este tema de discusión hoy en la Alianza Francesa, y la verdad es que tras haber escuchado las diferentes opiniones no soy capaz de tomar una propia. Tengo argumentos a favor y en contra con mucho peso y no soy capaz de decidir. Voy a hablar solo de los casos flagrantes, es decir, aquel tipo que ha matado una y otra vez, entrado y salido de la carcel, ha seguido mantando… Vamos, en el caso de hijoputismo extremo. Allá voy: