Aprovechando que hace tiempo que no os pongo unos videos me voy a desquitar con un par de ellos. El primero se trata de un video grabado por un alemán en “el camino del Rey”. En el año 1921, Alfonso XIII pasó por aquí cuando abrió las reservas de agua del embalse y este suceso dio el nombre al camino, es una senda aérea construida en las paredes del Desfiladero de los Gaitanes en El Chorro (Málaga) para labores de mantenimiento de la presa de dos saltos de agua, y es un camino adosado al citado desfiladero con una longitud de 3 km, que cuenta con largos tramos y con una anchura de apenas 1 m., y tiene hasta 400 metros de profundidad con paredes prácticamente verticales. Como podéis ver en el video es impresionante, pero por desgracia está muy deteriorado, por lo que el gobierno Andaluz prohibió su transito bajo multa de 6000€!!. Lo van a reconstruir en 2011. Ahí va:
En el segundo video me voy a limitar a copiar y pegar este post del autor de Perogrullo, uno de mis blogs favoritos:
¿Cuántas bombas atómicas hemos hecho estallar los humanos en nuestro planeta? Seguramente recuerde usted Hiroshima y Nagasaki, y el anterior test de Alamogordo; pero después de eso jamás han sido usadas en combate. Bueno, durante los años 50 y hasta su limitación se hicieron algunas pruebas nucleares, experimentos para probar y desarrollar nuevas armas. Algunas decenas, quizá. ¿Tal vez un centenar? ¿Dos?
2053 ingenios nucleares hemos hecho estallar sobre nuestro propio planeta los seres humanos desde 1945 a 1998. Merece la pena repetir el número, despacio; llenarse con él la boca: dos mil cincuenta y tres armas atómicas. Sólo los EE UU hicieron estallar más de mil armas nucleares; 1032, para ser exactos. Mas las 715 de la Unión Soviética, las 210 de Francia, las 49 de China, las 45 de Gran Bretaña, las 4 de la India, las 2 de Pakistán. Y sin contar eventos posteriores, como el semifracaso de Corea del Norte; sin tal vez incluir (por carecer de firma clara) el Incidente Vela. En esta obra titulada 1945-1998 el artista japonés Isao Hashimoto traslada este espanto, esta incomprensible y cósmica estupidez de la Humanidad toda a un formato sencillo de comprender: un mapa, unos pocos puntos de color, unos simples efectos de sonido. El resultado es aterrador; porque una especie que se dice inteligente ha estado usando contra sí misma durante medio siglo el arma más poderosa jamás conocida. Cuando acabe de verla, se sentirá avergonzado de pertenecer a semejante grupo animal. Locos; estamos todos locos.
Y de regalo este de un mar bravo enseñando quien es el jefe a unos pocos faros
