Copio y pego de un blog que considero un gran descubrimiento, perogrullo.
Hacen falta seis activistas para trepar por una chimenea de decenas de metros de altura, pintar en ella el nombre de pila de primer ministro británico ‘Gordon’, ser detenidos y juzgados, ser declarados inocentes por un jurado popular ‘a causa del cambio climático’ y estar semanas en las portadas de los periódicos con tu lucha contra una nueva central térmica de carbón. Pero eso no reduce ni en una molécula las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera. Para eso basta con una persona con el suficiente conocimiento como para saltar dos vallados de más de tres metros con alambre de espino y sensores, acercarse a una turbina de 500 MW y proceder a apagarla. Tras lo cual se repite el salto de las vallas y se desaparece, habiendo reducido en un 2% las emisiones de todo el país durante las 4 horas que duró el apagón. Y sin dejar más pista que una tarjeta con las palabras No more coal (no más carbón). Esa protesta sí que será tenida en cuenta por los propietarios de la central, que habían invertido más de 20 millones de euros en seguridad sólo para que una persona sola, sin más ayuda que su cerebro, pueda apagarla sin permiso. Le han llamado de todo: un ‘Bansky verde‘. un ‘Llanero solitario‘ del clima, un peligroso gamberro. En todo caso, un individuo dotado de un poder que da que pensar a los teóricos de la guerrilla urbana. Porque digan lo que digan, el individuo todavía puede contar.

Es como los tipos aquellos que hicieron el video robando el sillon de zapatero, que nadie se acuerda de lo que ponia en el papel que dejaron, o cosas por el estilo, a veces la publicidad no es tan buena. Lo decia un amigo mio q estudio marketing, que hay muchos anuncios muy wapos de los que no te olvidas, pero luego te preguntan cual es el producto del anuncio y te quedas en blanco