los adolescentes del condado de Montgomery, en Maryland, EE UU, han encontrado una manera de hacer que los radares de tráfico trabajen para ellos. La práctica se denomina ‘pimping’, y consiste en fabricar un duplicado de la matrícula del coche de alguien aborrecido (un rival, un profesor), utilizando una impresora de color y los tipos de letra adecuados, disponibles en determinados sitios de Internet. Esta falsa matrícula se coloca sobre la auténtica (buscando un coche de igual modelo y color, si es posible), y acto seguido se atraviesa una zona conocida de radares a toda pastilla. Voilà: la multa por exceso de velocidad está automáticamente en camino… hacia la casa de la inocente víctima. Es una idea elegante que sin duda tendrá muchos seguidores. Y no sólo en Maryland, si continúa la proliferación de radares y cámaras destinadas a controlar la circulación… una simple sustitución de identificación y uno puede teledirigir las multas a quien desee. ¿No es dulce la venganza?
Está claro que el ingenio siempre prevalece.
Fuente: Perogrullo


También llamado hijoputismo xD